¿Calidad o amistad literaria?

                        
¿Todos los libros que se venden tienen la misma calidad, tanto literaria como de contenido? ¿Tienen la misma profundidad los personajes de Guerra y Paz que los de la última novela publicada en Amazon? ¿Es honesto poner a la misma altura Hamlet que el último best-seller de moda?

Cuando escribes un blog de literatura juvenil en mi país enseguida te das cuenta de que como tu blog no hay cientos, sino miles. Se corresponden casi todos al mismo perfil de bloguero/a: un adolescente, muchos de ellos estudiantes de periodismo, aficionado a  la literatura juvenil. Conoce todas las novedades, lee todas las sagas y está al día en cualquier trilogía. También se desenvuelven en los medios técnicos: son blogs de buena calidad, enlazados a todas las redes sociales.
 Quien me diga que los jóvenes no tienen entusiasmo, miente. Aquí yo veo  ilusión a espuertas. Y lo mejor: jóvenes hablando de literatura para jóvenes.
Y todo esto sin hablar de los youtubers de moda, véase “Elcoleccionista de mundos” o “Nube de palabras”, que mueven masas con sus videos sobre literatura.

Estos blogueros y youtuberos se conocen bien entre ellos, se siguen, se comentan, se encuentran, como en la pasada quedada de la BloggerLitCon en la feria del Libro de Madrid. Con sus videos y reseñas de libros, orientan a las editoriales sobre los gustos de los jóvenes,  promueven la lectura y le hacen un favor muy grande a la literatura juvenil, que parecía la hija pequeña y tonta de la LITERATURA.
E incluso algunos, con muchísimo esfuerzo, escriben libros, la mayoría también de literatura juvenil, que autopublican o suben en Amazon. Ellos se hacen su marketing, su promoción y sus firmas.


Pero estos chavales tienen un “pero”:
Primero publican un libro.
Como todo el resto de blogueros son sus amigos virtuales, les critican el libro. En realidad, jamás critican. A nadie. Todos los libros son igual de buenos. Todos son para ellos de una calidad superior. Personajes elaborados. Argumento impecable. Trama incomparable. Al mismo nivel que “La divina comedia”.  Claro, lo ha escrito un amigo y no pueden quedar a mal con nadie, por si acaso en un futuro…
Que se apoyen entre sí me parece elogiable, pero ya mentir sobre un libro, no tanto. Si el libro es un bodrio, o te callas o lo insinúas. Pero que no nos vendan paja por oro. Capazos de relativismo.
No todos los libros son iguales, no todos son buenos. El problema principal es que no sepan ni diferenciar unos de otros. Y aquí alguno podría esgrimir aquel refrán: “Sobre gustos no hay nada escrito”. Perdón, sobre gustos hay bibliotecas enteras escritas. Sobre teoría de la literatura y estética también, desde Aristóteles.

Cómo decía el crítico literario Luis Daniel González, los libros para jóvenes no pueden ser espejos, sino ventanas. Ventanas a otros mundos, a otras experiencias y vidas. Y como tenemos las horas contadas, también nuestros libros están contados, y entre el aluvión de libros que se publican, debemos elegir los mejores. Y entre tantos blogs que no critican ningún libro, ¿cómo encontrar los de mejor calidad? Acudiendo a páginas escritas por profesionales de la literatura, personas que han estudiado y que han leído calidad. Calidad significa clásicos.

Se me ocurren dos páginas. La  del citado anteriormente, Luís Daniel González  www.buenvenidosalafiesta.com y la de un grupo de profesionales de la literatura juvenil: www.5ovejasnegras.com .

Hay millones más, pero en su búsqueda por el laberinto, puedes perderte. 

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