"Veinte mil leguas de viaje submarino"

Decía  R. Bradbury que todos los escritores bebemos de Verne y es cierto. Pocas personas han influido tanto en la cultura del siglo XX como él, con títulos como el que ahora tratamos, "La vuelta al mundo en 80 días", "Viaje al centro de la tierra"...

J. Verne vivió en una época de cambios marcada por el desarrollo de las ciencias y se propuso divulgar estos descubrimientos científicos y sus aplicaciones a través de sus novelas. En algunos casos fue un profeta de la modernidad, imaginando objetos y situaciones futuras que se convirtieron en realidad.

En este caso "Veinte mil..." cuenta la historia del profesor Aronnax, su ayudante y un marino, que en busca de un extraño animal que ha aparecido en los mares, se ven atacados por él, caen al mar y son recogidos por ese "animal" que resulta ser el submarino Nautilus, a las órdenes del capitán Nemo. Dentro de este submarino dotado de todos los adelantos técnicos darán la vuelta al mundo y visitarán desde la Atlántida hasta el polo sur pasando por barreras de coral y bosques submarinos. También robarán oro en un pecio de la ría de Vigo.

Si alguien pretende encontrar en esta novela una historia de aventuras a lo Hollywood, se va a sentir defraudado. El argumento se atasca con descripciones extensas de animales y flora marina. En algunas versiones del libro para jóvenes estas descripciones son omitidas.
En el siglo XIX los lectores debían  asombrarse en gran manera ante la posibilidad de montar en un submarino y visitar el fondo del mar. Muchos de los lugares que visitan los protagonistas aún no habían sido explorados en esa época.
Un lector del siglo XX está acostumbrado a ver en televisión series sobre peces y fondos marinos, y el uso del submarino está extendido en los ejércitos de los distintos países.
De todas las maneras se trata de un clásico y como tal recomiendo su lectura.
El personaje del capitán Nemo recuerda a aquel memorable Corsario Negro de Salgari.

Autor: Jules Verne
Título: Veinte mil leguas de viaje submarino
Título original (en francés): Vingt-mille lieues sous les mers
Editorial: Alianza editorial
Valoración: Muy bueno. (Para jóvenes recomiendo la versión adaptada)

En la época en que se produjeron estos acontecimientos me hallaba yo de regreso de una exploración científica emprendida en las malas tierras de Nebraska, en los Estados Unidos. En mi calidad de profesor suplente del Museo de Historia Natural de París, el gobierno francés me había delegado a esa expedición. Taas haber pasado seis meses en Nebraska, llegué a Nueva York, cargado de preciosas colecciones hacia finales de marzo. Mi regreso a Francia estaba fijado par a los primeros días de mayo. En espera del momento de partir, me ocupaba en clasificar mis riquezas mineralógicas, botánicas y zoológicas. Fue entonces cuando se produjo el incidente del Scotia.

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