"Desconexión"

Tras la Segunda Guerra Civil de los Estados Unidos, se estableció  un "Tratado Vital" por el cual toda vida humana es inviolable desde la concepción hasta que el niño cumpla trece años. Desde esa edad hasta los dieciocho los padres pueden "abortar" o desconectar a ese hijo de modo retroactivo, y todos sus miembros serán usados para trasplantes.

El día que Connor descubre que sus padres han decidido desconectarlo por su carácter violento y pendenciero, huye de su casa. En un enfrentamiento con la policía conoce a Risa, otra joven huida de un centro estatal de menores; y a Lev, un niño que va a ser desconectado por ser un diezmo: todas las religiones deben sacrificar a la décima parte de los niños.

Este libro se encuadra en el género de la distopía. Un futuro no muy lejano y aterrador en el que los ciudadanos las pasan canutas bajo el yugo de dictaduras inhumanas. En ese fango surgen héroes que luchan contra leyes injustas. En este caso se plantea el tema del aborto, la muerte y la manipulación de la vida humana. 
Bastante más espinoso resulta el tratamiento que da de la religión, ya que en algunos pasajes presenta a sus representantes, con excepción de uno, como unos fanáticos intransigentes.

La historia está contada de manera muy cinematográfica, en presente,  e intercalando los capítulos de cada personaje y su punto de vista. 

Autor: N. Shusterman
Editorial en España: Anaya.
Año de publicación: 2012
Valoración: Buena.
Edad: Por algunos pasajes violentos, 16 años.


"Allí enfrente, se abre la puerta de la cabina del camión en que se ha escondido tan solo unos minutos antes, y de detrás del asiento vacío del conductor, con las manos levantadas, sale un muchacho. Connor lo reconoce enseguida, pues en un compañero del colegio Andy Jameson.
"dios mío, ¿también van a desconectar a Andy?
El rostro del chico muestra terror, y algo que resulta aún más terrible: una expresión de derrota absoluta.
Solo entonces se da cuenta Connor de su imprudencia. Se ha quedado tan sorprendido por el giro de los acontecimientos que sigue allí, de pie, expuesto a que cualquiera lo descubra. Afortunadamente, los policías no lo han visto. aunque Andy sí:  lo ha visto y se queda mirándolo, tan solo un instante...
...y en ese momento sucede algo importante". 

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