"Ardiente secreto"

Stefan Zweig se suicidó en la ciudad brasileña de Persépolis, el día que se dió cuenta de que se le estaba olvidando su lengua materna, el alemán. Se encontraba allí exiliado después de haber sido obligado a huir de Austria perseguido por los nazis.
Se conservan sus últimas fotos muerto en la cama.
Si algún escritor sabe explicar con todo detalle los sentimientos del alma humana, ese es Zweig. Escribe con una sutileza fuera de lo normal.
En "Ardiente secreto" un seductor "profesional" irá a la caza de una mujer madura a la que acompaña su hijo durante una estancia en un hotel. La terrible tentación que se le presentará a esta mujer provocará el paso de la infancia a la madurez de su hijo, protagonista real de la obra.

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